martes, 31 de marzo de 2009

Siguen muriendo en el mar



CEAR considera que las muertes frente a Libia son el precio que Europa hace pagar por el cierre y externalización de fronteras


La desaparición de cientos de personas en las aguas que rodean la frontera sur europea no puede ser calificada como un mero accidente. Como CEAR y otras muchas organizaciones sociales han denunciado reiteradamente, la política de cierre y externalización de fronteras hace que las personas que intentan llegar a territorio europeo huyendo de la pobreza o las violaciones de derechos humanos tengan que asumir más riesgos. Delegar el control de fronteras en países extracomunitarios como Libia, donde no se pueden garantizar los derechos de los migrantes, significa también asumir una corresponsabilidad respecto a las personas que se ven afectadas por esos acuerdos, tal y como han recordado instituciones como el Parlamento Europeo o el Defensor del Pueblo español. Libia, además de estar negociando con la Unión Europea un tratado que contemplaría el comercio, la energía y las migraciones, ha firmado recientemente un acuerdo con Italia para patrullar las costas y frenar así el flujo de personas que llegan a territorio italiano por mar, un patrullaje que comenzará en las próximas semanas y que ha podido causar el aumento de embarcaciones hacia Europa.

Cuando las políticas migratorias se basan en el cierre de fronteras, en la delegación de la responsabilidad en países que no están en condiciones de asegurar los derechos humanos y en el rechazo, tanto con barreras físicas como simbólicas, de los seres humanos que huyen de la miseria o de las violaciones de derechos humanos, las muertes de estas personas son un precio que Europa debe aclarar si está dispuesta a hacer pagar.

Por tanto, CEAR pide que la Unión Europea no contemple pasivamente estos naufragios, y que deje de eludir su responsabilidad. La UE debe actuar de manera inmediata para localizar y rescatar, estén en el estado en que estén, a los cientos de personas desaparecidas. CEAR exige que no se manipule la tragedia con intereses partidistas, que no se señale a las ‘mafias’ como únicas responsables de estas muertes ni se culpe a supuestas políticas de “efecto llamada”, cuando la realidad es que estos últimos naufragios se han producido a las puertas de un país europeo cuya política que no se ha caracterizado precisamente por su “efecto llamada”, sino al contrario, por el cierre de fronteras, la criminalización de los inmigrantes y las actuaciones xenófobas.

CEAR pide también responsabilidad a aquellos medios de comunicación que hoy se han apresurado a calificar como “inmigrantes ilegales” a las personas desaparecidas, cuando ni siquiera han podido llegar a ningún territorio en el que romper la legalidad vigente. CEAR recuerda que son naúfragos y por tanto sujetos de derechos según el convenio internacional de búsqueda y rescate marítimo y de la Convención de las Naciones Unidas para el Derecho del Mar de 1982. CEAR espera que en este caso no haya vuelto a desaparecer el sentido humanitario frente a otro tipo de intereses, y por tanto exige a los países miembros de la Unión Europea una investigación sobre los naufragios ocurridos frente a las costas de Libia.

Por último, CEAR pide al gobierno español que lidere en la Unión Europea la defensa de los derechos humanos, cuando está próximo a asumir la presidencia de la UE en el primer semestre de 2010.
31 03 09

lunes, 30 de marzo de 2009

Apuntes sobre la pobreza en el mundo



Samuel Pérez
Apuntes sobre la pobreza en el mundo
(Jovencuentro, diciembre de 2008)
(Página Abierta, 199-200, enero-febrero de 2009)

La reciente conciencia mundial sobre el encarecimiento de los alimentos (un 83% en los últimos tres años) ha puesto de actualidad la grave situación de pobreza en la que viven millones de personas. Este problema ha pasado a ocupar un lugar importante en la agenda pública de instituciones y gobiernos. Esto es lo que decía en las charlas de hace un año: con la crisis económica ocupando todos los espacios, la cuestión de la pobreza ha vuelto al segundo plano en el que estaba.

La realidad es que millones de personas en todo el mundo viven en condiciones de pobreza severa. Esta es una de las lacras más graves de nuestro tiempo. La pobreza no viene sola: a la falta de alimentos se unen múltiples enfermedades que se podrían curar con facilidad pero se agravan al no disponer de recursos mínimos. Esto, junto a la falta de agua potable y otras carencias, producen sufrimientos sin cuento y llevan a la muerte a millones de estas personas cada año.

«La inmensa tragedia que representa la pobreza: destroza vidas, ahoga la felicidad, destruye la creatividad y erradica la libertad», diceAmartya Sen en el libro De la pobreza al poder (Oxfam, 2008).

Una de las principales causas de este injusto reparto de la riqueza son las políticas económicas y comerciales desiguales que agravan esta gran separación entre unos países ricos y otros empobrecidos.

Esta situación es especialmente grave en pleno siglo XXI, con el gran aumento de la riqueza que se ha venido produciendo gracias a los desarrollos tecnológicos, y cuando existen recursos, comida, medicinas y medios para que toda la población pueda vivir con un mínimo de dignidad.

La novedad frente a este gran problema no son los Compromisos del Milenio por los que 189 países, en el marco de la ONU, se comprometieron a ocho objetivos mínimos para 2015, entre los principales reducir la pobreza extrema y el hambre a la mitad para esta fecha. No es novedad porque estos compromisos vienen haciéndose desde hace tiempo e incumpliéndose de forma sistemática. Lo que es novedad es que por primera vez existe un movimiento ciudadano a escala mundial que empuja, exige y propone alternativas para que estos objetivos se cumplan. Este movimiento en España está siendo alentado por la Coordinadora de ONGD por medio de la campaña Pobreza cero.
Les invito a seguir leyendo esta reflexión en: http://www.pensamientocritico.org/samper0309.html

domingo, 29 de marzo de 2009

Pobres, inmigración y codesarrollo



Pobres, inmigración y codesarrollo
Juan García Luján

No existe ningún país en el mundo que no haya vivido movimientos migratorios a lo largo de su historia. La primera potencia mundial, Estados Unidos, nació del movimiento de británicos e irlandeses. Europa se hizo rica gracias a la explotación de sus colonias con el imprescindible tráfico de los esclavos africanos. El ser humano no ha dejado de moverse. Pretender encerrar a la gente en las fronteras levantadas artificialmente es imposible.



El profesor Samir Naïr habló anoche de inmigración y codesarrollo en el CICCA. Contó que entre 1945 y 1975 se produjeron grandes movimientos de población entre diferentes continentes. Africanos, latinoamericanos y asiáticos entraban y salían de Europa sin visado. Los europeos huían de las dictaduras fascistas y podían entrar con total libertad en Latinoamérica y Estados Unidos. En Canarias la posguerra trajo hambre, nuestros bisabuelos y abuelos fueron a Venezuela, Cuba, Argentina, Guinea o el Sáhara a matar su jilorio. En 1975 comenzaron los miedos y las leyes de extranjería en varios países europeos. Todavía el Mediterráneo y el Atlántico no eran cementerios de personas migrantes. Pasaban los años y llegaron los acuerdos de Maastrich, Schengen y el Tratado de Lisboa. Europa cada vez más encerrada en sí misma, y en África, Asia y Latinoamérica el FMI y el Banco Mundial planteaban la imposición de políticas de reajuste económico para imponer un modelo neoliberal. Comenzó el éxodo africano para huir de todo aquello. Muertos en el Mediterráneo, muertos en el viaje a Canarias, deportaciones. Los migrantes se hicieron ilegales y la inmigración se transformó en un drama. Cada vez menos derechos para los foráneos.


Frente a ese recorte de derechos, el profesor Samir Naïr plantea el codesarrollo. Se trata de convertir la inmigración en vector central de la cooperación al Desarrollo. Plantea que los movimientos de población sirvan para el desarrollo económico y social de los países emisores y los Estados receptores de migrantes. Desde hace algunos años el dinero que los emigrantes africanos o latinoamericanos envían como remesas a sus países de origen es más del doble de la cantidad que los Estados ricos aportan en Ayuda Oficial al Desarrollo (con toda la crítica que merece el destino de buena parte de esos fondos). En los últimos siete años, antes de entrar en la crisis económica, ya se produjo un descenso de más de un 60% del dinero destinado a la Ayuda Oficial al Desarrollo. Esta tendencia aumentará.

El Parlamento europeo aprueba las llamadas directivas de la vergüenza, el gobierno de Sarkozy apuesta por la “inmigración selectiva” (importación de los cerebros africanos y cierre de fronteras a la mano de obra no universitaria). De África sólo interesa ahora su petróleo, su gas, su coltán, sus fosfatos, pero sus gentes que se queden allí, para trabajar sin derechos laborales en empresas que se instalan en ese continente para ahorrar los costes de personal y seguros sociales. Dice Samir Naïr que la actual crisis económica mundial se hubiera afrontado en otro siglo con alguna guerra.


Pero la gente ya no es tonta. Yo creo que si convocan una guerra mundial habría una mayoría de desertores. No plantea Samir Naïr un cambio de sistema económico, cree que se puede mejorar la vida de la población europea y la africana apostando por el codesarrollo, vinculando políticas demográficas con las políticas de Cooperación. Pero los gobiernos europeos no le hacen caso. Ahora toca cerrar más las fronteras, suprimir la reagrupación familiar, promover directivas de la vergüenza. No coincido con Naïr en que ya no se apuesta por la guerra para afrontar la crisis. Sí hay guerras, con sus deportaciones, la guerra por el agua, la guerra por el coltán en el Congo. El ejército francés declara la guerra a cualquier gobierno africano que cuestione los intereses de sus empresas. El asesinato de Sankara es un ejemplo histórico de lo que no se debe hacer. Militares de la OTAN estuvieron ensayando maniobras hace poco en las costas canarias, al ladito del continente africano. También hay deportaciones y refugiados, como en los años más difíciles años del siglo XX. Se renuncia a la guerra contra la pobreza, se amenaza con la guerra contra los pobres.

Europa tiene miedo y cada vez cierra más sus fronteras. En su libro 'Bocas del tiempo' Eduardo Galeano nos habla de la joven investigadora Catalina Álvarez Insúa que para poder afrontar el fenómeno de la pobreza planteó una definición sobre los pobres: “Pobres son los que tienen la puerta cerrada”. Dice Galeano que la certera definición la realizó Catalina cuando tenía 3 años, la mejor edad para asomarse al mundo y ver. Pobres son los que tienen la puerta cerrada. Europa cierra sus puertas a los pobres. Pero con esa política lo único que se consigue es aumentar el número de pobres.

Fuente: http://www.canariasahora.es/opinion/4063/

sábado, 21 de marzo de 2009

21 marzo: contra racismo y discriminación





21 DE MARZO: CONTRA EL RACISMO Y LA DISCRIMINACIÓN.
-Manifiesto de la APDHA
El próximo 21 de marzo se celebra el Día Internacional para la Eliminación Racial, proclamado por la ONU en 1966. Ese día, un 21 de marzo de 1960, la policía abrió fuego y mató a 69 personas en una manifestación pacífica contra las leyes de pases del apartheid que se realizaba en Sharpeville, Sudáfrica.

Si los siempre execrables sentimientos y actitudes racistas van acompañados de prácticas o incluso de violencia racistas la propia sociedad se denigra. No sólo significan una grave violación de la dignidad de las personas, sino que suponen un grave peligro para la convivencia y la paz. Y no sólo significan un peligro a nivel nacional, sino una amenaza para la paz y la seguridad internacional

Desde la APDHA observamos con preocupación las encuestas que nos hablan del crecimiento de actitudes y comportamientos xenófobos y racistas en nuestra sociedad. Y que lamentablemente tienen una incidencia importante entre las personas jóvenes.


La Encuesta Escolar sobre Actitudes ante la Inmigración y Cambio de Valores desvela que el rechazo que expresan las nuevas generaciones respecto a otras razas es aún elevado. Y que quienes más lo sufren son marroquíes y gitanos. Por su parte la Red ENAR ha advertido que crece la intolerancia en España con motivo de la crisis social y económica que vivimos y que serán los sectores más vulnerables los que la sufrirán en mayor medida


El Instituto de la Juventud por su parte, en la Encuesta Los Jóvenes y la Inmigración 2008, detecta que hay una mayoría que cree que son demasiados los inmigrantes en nuestro país y que el principal inconveniente asociado a la inmigración era que “nos quitaban los puestos de trabajo”


Es verdad que, como indican todas las investigaciones, no son pocas las actitudes positivas hacia los inmigrantes: buena parte de la sociedad ha considerado positiva la presencia de inmigrantes y no los asociaba necesariamente con la delincuencia. De tal forma que España es uno de los países que presenta el nivel más bajo de xenofobia.


Pero junto a ello, en estos años, la discriminación ha proseguido de forma más cotidiana en la vida diaria, en el trabajo, en las relaciones, en el acceso a los recursos sociales. Especialmente en determinadas zonas geográficas con amplia presencia de inmigrantes o personas gitanas.Y es cada vez mas claro que la crisis social y económica puede disparar los conflictos. Todos somos conscientes que la crisis nos está conduciendo a situaciones complicadas para la inclusión y la articulación social. Y es aquí donde se pueden generar nuevos y mayores problemas.


En primer lugar por las políticas de discriminación hacia los inmigrantes, como las de preferencia nacional para los puestos de trabajo. En segundo lugar porque no son en absoluto descartables reacciones xenófobas ante la competencia laboral de los inmigrantes. Una realidad agravada por la discriminación añadida de los más bajos salarios


De esta forma a los miedos culturales que van asociados a los crecimientos del racismo (el famoso debate sobre los contratos de integración no es sino muestra de ello), o a una visualización de competencia por recursos sociales escasos (sanidad, comedores escolares…), se suma ahora, de nuevo, el que “son los que nos quitan los puestos de trabajo”.

Si las cosas evolucionaran en este sentido, lo que no es nada descartable, se producirá una situación social complicada en la que las reacciones xenófobas serán su mayor peligro. El problema es que en España, las políticas de control de la inmigración prevalecen de forma absoluta sobre las de integración y cohesión social. No hay una acción política acabada y efectiva contra el racismo, y la lucha contra la discriminación no pasa apenas del planteamiento teórico. Mientras que se destinan fondos para programas de integración, el discurso político es velada o abiertamente racista o xenófobo. Y muchas de las medidas tomadas en este último año alimentan precisamente la sensación de que parte de la solución a la crisis pasa por controlar a los inmigrantes y disminuir su incidencia en nuestro país.

Vemos así con particular preocupación la continuidad de la preferencia nacional, el decreto de retorno voluntario, las dificultades para la reagrupación familiar, el cifrar el número de detenciones de inmigrantes en determinadas localidades, el proyecto conocido de reforma de la Ley de Extranjería, la reducción de los fondos para el plan de nivelación… Son políticas que sancionan el tratamiento desigual y por ello, junto al discurso que se practica desde el gobierno y otras administraciones, o desde la oposición, no pueden sino alimentar la discriminación, el rechazo, la generalización de la xenofobia y los brotes racistas en nuestro país.


Si la discriminación toma carta de naturaleza (y ello será muy difícil de contrarrestar desde la sociedad civil) estaremos abocados a la formación de minorías con altos riesgos de exclusión severa, lo que aderezado con razones étnicas puede alterar suficientemente lo que venía siendo un proceso que, a pesar de todo, funcionaba sin alteraciones graves para la cohesión social. Y que tendrá consecuencias importantes para la convivencia, incluso desde el punto de vista de las próximas generaciones que están llamando ya a la puerta.

Desde la APDHA, en el Día contra el Racismo, no podemos sino reclamar una política de integración que no sea un apaga fuegos sino que signifique una lucha eficaz contra el racismo y la discriminación.


Pero ello no será posible sino desde la consideración de los inmigrantes, o de las personas gitanas por ejemplo, como parte de nuestra sociedad a todos los efectos, con todas las obligaciones, pero también con todos los derechos. La desigualdad social y jurídica, y más en tiempos de crisis, genera fracturas sociales y fenómenos racistas.

No será posible desde el abismo entre las intenciones declaradas y las políticas o el discurso con tintes racistas que no pocas veces se practica desde el gobierno y otras administraciones, o determinados partidos políticos.


En suma, sin la igualdad y el reconocimiento pleno de los derechos de ciudadanía (civiles y políticos, sociales y económicos y culturales) a todas las personas de nuestra sociedad sin discriminación por razón de etnia, raza u origen nacional no hay integración y es imposible cercar al racismo y construir una convivencia en paz.


Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía

viernes, 20 de marzo de 2009

Todos contra el racismo





COMUNICADO RED ENAR ESPAÑA

21 DE MARZO “DÍA MUNDIAL DE LUCHA CONTRA EL RACISMO”

El Estado español sigue sin registrar los casos de racismo y sin apoyar a las víctimas de este flagelo.


La representación española de La Red Europea contra el Racismo (ENAR España[1]), que engloba más de 25 organizaciones en el Estado español, quiere señalar una vez más que la lucha contra el racismo y la discriminación es una batalla pendiente tanto por parte del Gobierno como del conjunto de la sociedad española.



Ante el gobierno español las organizaciones sociales han denunciado reiteradamente el retraso en la aplicación de la directiva europea 43/2000 contra la discriminación racial y la xenofobia. De reciente creación es el consejo por la igualdad de trato y no discriminación, pero a día de hoy sigue sin estrenarse. Preocupa a la red ENAR en España que este organismo sea efectivamente independiente, como así lo exige la legislación europea, y sobre todo que brinde de forma efectiva, institucional e independiente un apoyo a las víctimas de racismo y xenofobia.



ENAR considera que el desafío de la sociedad española no se encuentra tanto en evaluar si somos racistas o no, como en determinar un apoyo importante a las víctimas de racismo. Esta es sin duda una asignatura pendiente del Estado español, por cuanto no pone los mecanismos en marcha ni para registrar el número de casos de racismo ni para darles la necesaria protección e información a las víctimas.



Por otro lado, es intolerable que el Gobierno de España no garantice que alguna instancia del Estado tenga una actitud receptiva a los posibles casos de racismo, ni se investigue si algún mando policial o político ha dado órdenes para realizar, por ejemplo, redadas de carácter racista. El gobierno no puede seguir mirando para otro lado. No pueden tolerarse actitudes, órdenes o discursos que puedan ser abiertamente o veladamente racistas.



Tampoco puede tolerar la sociedad española que el racismo y la xenofobia sean utilizados en situaciones de crisis para enfrentar a unos ciudadanos con otros en razón de su nacionalidad. Todas y todos, como ciudadanas y ciudadanos, y no como mano de obra, tenemos que opinar, participar y beneficiarnos de las políticas contra la crisis y no ser sólo un chivo expiatorio y un blanco de políticas destructoras del Estado del bienestar.



La lucha contra el racismo, como contra el resto de discriminaciones, corresponde al conjunto de la sociedad española, de su sociedad civil y de la clase política. Si no rompemos el discurso del “ellos” y “nosotros”, no podremos ganar la batalla contra esta lacra social.


Madrid, 21 de marzo de 2009
[1] ENAR ESPAÑA está integrada por: CEAR, SOS RACISMO, IEPALA, Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Movimiento contra la Intolerancia, Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña “FAGIC”, Asamblea de Cooperación por la paz, UNIO POBLES SOLIDARIS, USO, ACULCO, CONIBEROAMERICA, AESCO, Red ACOGE, Asociación Ari- Perú, VOMADE – VINCIT, Asociación ASISI, Asociación Nacional Presencia Gitana, COLEGA Madrid, Asoc. Mujeres E´WAISO IPOLA, Asociación Pro-Derechos Humanos Andalucía (APDHA), LA CEIBA Asociación de pueblos indígenas, CONADEE, Federación de Mujeres Progresistas, ASOADMAF, MPDL, Madrid Puerta Abierta

jueves, 19 de marzo de 2009

Cuba: Libertad para activistas



Cuba: El gobierno debe mostrar su compromiso con los derechos humanos liberando activistas

Sexto aniversario de la campaña represiva de activistas


Madrid.- El gobierno cubano debe poner en libertad de inmediato a los 57 presos de conciencia que llevan recluidos más de seis años y respetar el derecho a la libertad de expresión y asociación, ha dicho hoy Amnistía Internacional.


La petición se efectúa con motivo del sexto aniversario de la campaña represiva llevada a cabo en marzo de 2003 contra los activistas políticos y de derechos humanos del país.


“En su momento no había ningún motivo válido para que se detuviera a estos 57 hombres, y por supuesto que no hay ningún motivo para que permanezcan en la cárcel”, ha dicho Gerardo Ducos, investigador de Cuba de Amnistía Internacional. “El único ‘delito’ que cometieron fue ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión”.


A Amnistía Internacional también le preocupa el hostigamiento que están sufriendo los activistas de derechos humanos, especialmente los que participan en los preparativos para la manifestación del 18 de marzo.

Según los informes, Ivonne Mallesa, de la organización Damas de Blanco, fue detenida en su domicilio el 10 de marzo por miembros de las fuerzas de seguridad del Estado y llevada a una casa de visita (las casas de visita son locales del gobierno que se utilizan para organizar actos y reuniones públicas). Cuatro horas después quedó en libertad sin cargos. Los agentes de seguridad le dijeron que acabaría condenada a 20 años de cárcel si seguía apoyando a las Damas de Blanco, grupo no oficial formado por mujeres que son familiares y amigas de las personas encarceladas en la represión de marzo de 2003.


“Las autoridades cubanas han hablado muchas veces de la importancia de los derechos humanos. Ahora tienen la oportunidad de pasar de las palabras a los hechos poniendo en libertad a quienes han sido encarcelados injustamente”, ha dicho Gerardo Ducos.


Información complementaria

De los 57 presos de conciencia que hay actualmente en Cuba, 54 son los que quedan de un grupo de 75 que fueron encarcelados durante una campaña represiva masiva contra la disidencia que se efectuó en marzo de 2003. La mayoría fueron acusados de “actos contra la independencia del Estado”, por presuntamente recibir fondos o material de ONG radicadas en Estados Unidos y financiadas por el gobierno estadounidense, y condenados a entre seis y 28 años de cárcel tras juicios rápidos sin garantías por realizar actividades que las autoridades consideraban subversivas y dañinas para Cuba.

Estas actividades eran publicar artículos o conceder entrevistas a medios de comunicación con financiación estadounidense, comunicarse con organizaciones internacionales de derechos humanos y tener contacto con entidades o particulares considerados hostiles a Cuba. Hasta ahora han quedado en libertad 21, en algunas ocasiones, libertad condicional por razones médicas.

Uno de los opositores políticos encarcelados es Víctor Rolando Arroyo Carmona, bibliotecario independiente y vicepresidente de la organización no oficial Foro para la Reforma, detenido el 18 de marzo de 2003 y condenado menos de tres semanas después a 26 años de cárcel. Las actividades que la fiscalía le atribuyó fueron crear una biblioteca con más de 6.000 libros de carácter “reaccionario”, colaborar con agencias de prensa no acreditadas por el gobierno cubano y haber recibido el premio de derechos humanos Hellman/Hammet de Human Rights Watch. Actualmente está encarcelado en la cárcel Cuba Sí de la provincia de Holguín.

Amnistía Internacional

martes, 17 de marzo de 2009

25 años de la Ley de Asilo

El asilo, una expecie en extinción


“En 1977, España adquiere un primer compromiso con el derecho de asilo, tal y como se configuró en los grandes tratados internacionales de la posguerra, con la adhesión a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y, un año más tarde, la ratificación de la Convención de Ginebra sobre los refugiados de 1951. Con la aprobación de la Constitución de 1978, en su artículo 13.4, el derecho al asilo se asienta de manera definitiva en nuestro ordenamiento jurídico, remitiendo la concreción de los términos de su ejercicio a una futura ley.

La ley 5/1984, de 26 de marzo, reguladora del derecho de asilo y de la condición de refugiado, hoy vigente, aunque modificada en profundidad por la Ley 9/1994, de 19 de mayo, estableció los criterios más generales del procedimiento y los derechos básicos de los refugiados; la modificación introducida en 1994, en especial los plazos de detención en el procedimiento de admisión a trámite en frontera, fue objeto de una amplia polémica y fue recurrida ante el Tribunal Constitucional por el Defensor del Pueblo.

Hoy veinticinco años después de su aprobación se encuentra en el Congreso de los Diputados un proyecto de nueva ley de asilo, consecuencia en gran medida de la armonización de esta normativa en la Unión Europea; esta coyuntura ofrece una excelente oportunidad para llevar a cabo un balance de la ley 5/1984, sus modificaciones y su aplicación, así como reflexionar sobre los cambios necesarios para que se mantenga esa aspiración que de una manera tan elocuente recogió la ley 5/1984 en su artículo primero: El territorio español constituirá un refugio inviolable para todas las personas a quienes se conceda asilo.”


Son los deseos que plantea CEAR en www.cear.es organizando para ello una reflexión en el día de hoy y en un momento en que todo parece indicar un retroceso que perjudica a los más débiles y especialmente a aquellos cuya vida o integridad física están en peligro por un motivo u otro de tipo político, social o religioso, no digamos si añadimos también los motivos económicos. Digamos que hoy es una de las tantas especies en peligro de extinción.