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miércoles, 22 de julio de 2009

Lágrimas y noches largas



Tristes sucesos en algunas gestiones sanitarias en medio de un montón de aciertos, dolorosos acontecimientos de jóvenes menores de edad que cometen delitos y no dejan satisfechos con las penas que se les imponen a las familias que han sido víctimas de los mismos, están dejando estos días lágrimas amargas en muchos hogares de nuestro país. Los temores y los recelos nos invaden a través de pequeños acontecimientos que se nos hacen grandes por la inmediatez y la calidad de los mismos. Reclamamos justicia, no venganza. Exigimos medios que de alguna forma nos permitan vivir con la tranquilidad de que esas situaciones no solo no quedarán impunes, sino que además se va a actuar sobre las causas de tal manera que en la sociedad se pueda vivir con tranquilidad y libertad, sin miedo a los efectos de una violencia que merodea alrededor nuestro.
Lágrimas que se derraman ante el sufrimiento, los temores y los recelos, pero que no nos impidan ver las noches largas de insomnio de tantos otros, con mucha tristeza y desconsuelo porque el hambre parece ser un vecino permanente, la guerra sigue destrozando sus familias o no pueden vivir con seguridad porque sus ideas y opciones son diferentes al grupo que les gobierna. Son las noches que se viven en muchos hogares, pueblos, etnias y grupos que ven como, día tras día, sus vidas siguen en peligro y nadie ha condenado las causas que han originado dichas situaciones ni tampoco ha puesto soluciones. Que las lágrimas de los hechos dolientes que nos punzan en momentos fuertes no nos impidan seguir siendo conscientes de la noche de los cuchillos largos que muchos sufren.
Armando Quintana

jueves, 9 de julio de 2009

Africa, de los africanos





Africa de los africanos



Hace unos días un menor inmigrante africano residiendo en un centro de acogida en Canarias recibía la visita del Comisario Europeo para migraciones y del Ministro del Interior español, y les decía a viva voz: “Queremos que África sea como Europa”. Es decir, que tenga las mismas posibilidades de trabajo y de progreso que existen en el llamado primer mundo.
Hace unas semanas se celebraba el Día Mundial de África. Todas las estadísticas que se hacían públicas eran negativas. No había una que arrojara una semilla de luz.
Es verdad que África es más que cayucos que cruzan el mar, que gobernantes corruptos, que safaris organizados para los turistas que la visitan. Es verdad que África es algo más que las sonrisas de los niños que vemos en documentales arremolinándose en torno a las cámaras televisivas. Es verdad también que en el pueblo africano están surgiendo, con fortuna, muchos movimientos sociales, la mayoría de ellos abanderados por mujeres, que reclaman un cambio y un mayor protagonismo popular en sus decisiones.
Pero no se puede pensar del todo en África sin olvidarnos de su pasado. Del colonialismo, de la expoliación permanente, hasta hoy, de empresas que hacen su agosto en sus países a costa de bajos salarios y gran trabajo. De los límites que impusieron los europeos a sus fronteras mezclando etnias rivales dentro de las mismas tiralíneas rectas. Solamente solucionando las causas del problema podremos ir a la raíz de las soluciones. Actuar sobre las consecuencias del hambre, injusticia y cosas parecidas es pan para hoy y hambre para mañana.
África es vitalidad, energía, danza, música, baile. Pero sigue vetada en los visados europeos. Interesa el turismo barato a un país exótico, pero no la venida de los africanos. Interesa sí que vengan los famosos del fútbol o los que han cultivado su cerebro, fugándose del desarrollo interior de su país, mientras seguimos dando limosnas para colaborar a su desarrollo. No hay fronteras ni visados para las empresas europeas o americanas que quieran allí constituirse.
Pero África debe ser de los africanos. Igual nuestros modelos europeos de construcción, de planificación, de política no entran en los esquemas de miles de etnias, tan diferentes entre sí, que pueblan su continente. Si no tienen el protagonismo suficiente para ejercitar su desarrollo, será difícil que se lo demos nosotros. Tendremos que colaborar – más bien devolverles lo que es suyo- pero dejando sean ellos los que se organicen, y exigiendo, como a todos –tanto en desarrollo como desarrollados- un seguimiento organizado en la práctica y ejecución de los Derechos Humanos. Un seguimiento que pasa porque los niños y adolescentes no trabajen sino que estudien para labrar el futuro de sus países. Para que pronto, ojalá que mañana mismo, sea el continente del futuro.

lunes, 20 de abril de 2009

Alegatos en torno a la ley de extranjería



Hace pocos días participé en un debate sobre el anteproyecto de modificación de la ley de extranjería que prepara el gobierno. Para empezar el nombre ya choca con el artículo primero de la Declaración Universal de los DDHH. Allí todos somos seres humanos, aquí extranjeros son los que llegan, ciudadanos del mundo los que salimos a otros lugares. De todas maneras comento algunas de las cosas que salieron a relucir en ese debate.

Si bien las modificaciones que se auguran contienen cosas positivas, tales como el reconocimiento de algunos derechos que el Tribunal Constitucional había recordado (asociación, reunión, manifestación, sindicación) y otros como lo de las parejas de hecho y similares, el tono general del debate giró en reafirmar que general parece más un retroceso que un avance en el reconocimiento de derechos a las personas inmigrantes. Es algo así como si queriendo regular y controlar el fenómeno migratorio, que debe hacerse en origen, intentáramos luchar contra los inmigrantes, más que contra las causas de la inmigración. De hecho es conocido las amplias críticas que ha tenido y sigue teniendo el proyecto de modificación. Digamos que se llega a contextualizar, sin decirlo ni expresarlo abiertamente, en un proceso de criminalización, cargando de faltas, penas y sanciones a las personas, incluso hasta el tema de la hospitalidad a la persona que no tenga papeles, cuestión que necesariamente tendrá que quedar reducida solo al ámbito de la contratación laboral de forma ilegal, como está en la actualidad.

A la hora de los permisos laborales desde las comunidades autónomas es un paso atrás. Por un lado va a depender en cada sitio del signo político de dicha comunidad y por otro ¿va a tener solo el alcance territorial sin la posibilidad de utilizar ese permiso en otra comunidad como ocurre en este momento? Parece un tema de mayor calado que el de una comunidad territorial.


Está claro la falta de sintonía con los derechos humanos limitar el de la educación solo a los extranjeros “residentes”. Según el T Constitucional es un derecho para todos los campos de la enseñanza, y no solo para la enseñanza básica. Lo mismo, en cuanto al sistema de becas.

Y también en cuanto a limitar en las comunidades autónomas el acceso a las ayudas de vivienda a aquellos que no tengan permisos definitivos de estancia. Si trabaja aquí, paga sus impuestos, etc, no solo debe tener los mismos derechos sociales, sino incluso los civiles y políticos, como el votar.


Lo de la tutela judicial efectiva: la asistencia jurídica gratuita debe funcionar como para cualquier ciudadano.

Reducir la reunificación familiar, restringirla más bien, va en contra de la unidad familiar y la defensa de la familia que tan abiertamente hacemos en otras normativas y alegatos ideológicos. ¿También se limitaría para los ciudadanos españoles?

El contexto en que se plantea la situación de los menores no acompañados lleva parejo la posibilidad de repatriación, concepto muy diferente a la reunificación familiar que conlleva un proceso mucho más complejo y muy difícil de realizar. Cualquier cambio en la legislación que afecte a los menores inmigrantes debe ir situado en el contexto de la Convención Internacional de los Derechos del Niño. Habría que tener en cuenta el sustantivo –menor-, y no el adjetivo –inmigrante-.

Reconocimiento, por otra parte, de la legalidad administrativa del menor desde que es reconocido como tal, aunque se deben revisar técnicamente las pruebas de edad que se efectúan en la actualidad, de tal manera que se evite cumpla la mayoría de edad y se quede en situación de expulsión, algo contradictorio con todo el trabajo desarrollado anteriormente en su educación, y que facilite por otra parte la posibilidad de emancipación de menores con 16 años y posibilidades laborales. Es el sentido de mejorar a todos los niveles la estructura tutelar por parte de las comunidades autónomas y administración central. Si no lo hacemos así estaríamos quemando los millones de euros que con antelación nos estamos gastando en su acogida y educación en los centros de menores.

Dar fuerza y eficacia al Consejo de Política Migratoria. Hacerlo efectivo. Que pueda coordinar y regular cuestiones de estos temas sobre todo en situaciones de emergencia que pueda vivir alguna región y que necesite el concurso de las demás.


Ampliar el internamiento más allá de los 40 días no solo es fortalecer un sistema carcelario para quienes no han cometido más delito que buscar una mejor vida, sino que no garantiza para nada la devolución efectiva a sus países de origen, y genera un mayor gasto para el dinero público.

Se hace necesario revisar la situación de las mujeres inmigrantes, sin documentación, que denuncien una situación de violencia de género, con su regularización y no con su consiguiente expulsión, al verificar que no está en situación administrativa legal. El principio de solidaridad con el más necesitado no es precisamente el que subyace en estas normativas.

Son cosas que ponen de manifiesto que es una ley, como lo que se está cociendo en toda Europa, que va contra los derechos de las personas y no soluciona el problema en raíz. Seguimos actuando contra las consecuencias del hecho migratorio, y no contra sus causas.


¿Cómo resumirlo? Un poco difícil. A mí la que me gusta es la primera ley que en esta materia conocí. Recuerdo que era la ley 12/48. Tenía solo dos artículos relacionados con esta matera. Uno decía que todo ser humano tiene derecho a vivir donde quiera. Y el otro hablaba de que en caso de duda si en un sitio alguien era perseguido por su ideología o estilos y opciones de vida y su vida o integridad física corría peligro, cualquier país que se preciara de serlo tenía la obligación de asilarlo. (Son los artículos 13 y 15 de la famosa Declaración Universal de los DDHH, precedida y en el contexto de la igualdad de todas las personas y la concreción de un montón de derechos para todo hijo de vecino)

viernes, 17 de abril de 2009

El Derecho de Asilo: ¿reforma o retroceso?



¿REFORMA O RETROCESO? EL DERECHO AL ASILO EN CUESTIÓN. LOS INMIGRANTES EN PELIGRO.-
Javier de Lucas* en www.cear.es
La crisis financiera tiene efectos devastadores en España. La tentación de respuestas de repliegue es enorme, Es el consabido caldo de cultivo para enviar mensajes simplistas a los atribulados ciudadanos, como sucede a propósito de la inmigración, mediante el recurso al argumento de la preferencia nacional, que sugiere que se ha alcanzado el límite de la solidaridad y hay que reordenar las prioridades en los servicios y prestaciones. Ese es el contexto en el que el Gobierno español presentó el 12 y el 19 de diciembre de 2008 respectivamente dos importantes proyectos de reforma de ley: uno relativo a la Ley de Asilo y de la protección subsidiaria, y otro sobre la conocida popularmente como “Ley de extranjería” (Ley orgánica de derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social)1.


En ambos casos, con la loable pretensión de mejorar el standard de derechos y adecuar nuestra legislación al marco europeo -a partir del programa que se enuncia en el Pacto europeo sobre inmigración y asilo, aprobado en la cumbre de París de los pasados 16 y 17 de octubre de 2008-, se introducen reformas que, a juicio de no pocos especialistas y numerosas ONGs, en realidad suponen un recorte más que preocupante (en el caso del derecho de asilo, ya sumamente deteriorado2, se podría hablar de “jibarización”) y envían a la ciudadanía española un mensaje que puede tener efectos estigmatizadores.¿Son necesarias estas reformas?

La primera pregunta que debemos formular atañe a la necesidad y oportunidad de estas revisiones. Dicho de otra manera, ¿están justificadas? ¿es el momento y el procedimiento oportunos para llevarlos a cabo?

En lo que se refiere a la primera, los argumentos que justifican el proyecto se inscriben en las dos líneas justificativas a las que me refería. Así, de un lado, el proyecto sería un avance en el estándar de protección internacional de este derecho y ello porque, al decir de la exposición de motivos, “equipara los dos estatutos en que ésta se traduce, el estatuto de refugiado y la protección subsidiaria3”, “recoge de forma expresa las características de género y de orientación sexual como causas que pueden dar lugar al reconocimiento del estatuto de refugiado”, y “facilita el reasentamiento a un número de refugiados establecidos en países limítrofes al de su origen y donde, pese a ser refugiados, no tienen garantizada la no fijación de un cupo anual y con la intervención del ACNUR, el papel del ACNUR. En la segunda línea argumentativa, la armonización con el modelo europeo comienza por la contribución de esta reforma al objetivo prioritario de distinguir con claridad los ámbitos del asilo y la extranjería y aduce la conveniencia de recoger las últimas orientaciones de la normativa europea.

Respecto a la segunda, se alegan de nuevo los dos tipos de argumentos. Primero, ampliar el reconocimiento de derechos, aunque, en realidad, no es tanto una libre decisión política, sino la ejecución del mandato del Tribunal Constitucional que, en diferentes Sentencias en noviembre y diciembre de 2007 -especialmente las STC 236/2007 de 7 de noviembre y la STC 259/2007 de 19 de diciembre- relativas a recursos interpuestos sobre todo (no sólo) por algunos Parlamentos autonómicos, declaró inconstitucionales disposiciones de la ley 8/2000 que negaban derechos fundamentales a los inmigrantes irregulares (mal llamados sin papeles). Además, la exigencia de ajustar la legislación española a las directivas europeas y a los postulados expresados en el referido Pacto europeo de asilo e inmigración, encaminados a crear un Sistema Europeo Común de Asilo (SECA). Finalmente, los cambios en el fenómeno migratorio y las condiciones actuales del mercado de trabajo, en medio de una profunda crisis. Se trataría de una reforma positiva, pues extendería derechos y nos homologaría con lo que postula la UE.

Pero las críticas son evidentes. De un lado, como argumento de principio, es preciso clarificar de qué se habla cuando se invoca la necesidad de armonizar nuestro ordenamiento con la normativa europea. Y así, respecto al asilo, conviene recordar como ha advertido el ECRE (Consejo Europeo para los Refugiados y los Exiliados)4, que las directivas de la UE son normas mínimas, es decir, que no justifican de suyo regresiones o recortes. En materia de interpretación y aplicación del derecho comunitario, el criterio básico es siempre el de la prioridad de los principios de subsidiariedad y proporcionalidad y por eso la claúsula reiterada que recuerda que los Estados tienen competencia para aplicar la norma más favorable, es decir, que la aplicación de las directivas europeas (por ejemplo, la tristemente célebre directiva de retorno) se supedita siempre a aplicar la norma vigente más favorable a los derechos. Dicho de otra forma, como ha insistido CEAR, los cambios legales deben recoger lo que es considerado como mínimo en las directivas, cuando sea necesario y no exista norma nacional mejor que sea aplicable, no afectando a aquellas materias en las cuales la protección, las garantías y los derechos reconocidos superan el contenido de la misma; por tanto la política de la UE no obliga a ningún recorte, si se apuesta por esta opción se hará desde la responsabilidad de cada gobierno5. Lo que nos conduce al segundo test. En efecto, no basta con afirmar como argumento justificativo que se trata de reformas progresistas que amplían derechos. Hay que examinar, en efecto, si los derechos en concreto se ven ampliados en su reconocimiento y garantía. Y aquí el balance es mucho menos positivo de lo que se pretende e incluso resulta seriamente preocupante. Quizá la objeción de fondo es la supeditación de la regulación del asilo a lo que parece constituir la prioridad de prioridades del Pacto europeo mencionado, la obsesión por “dominar” los flujos migratorios en propio beneficio y la fijación en el objetivo de “controlar la inmigración ilegal y adecuar todos esos movimientos de personas a las necesidades del mercado de trabajo europeo y de su economía productiva. Por eso, concretamente, el principal riesgo del Pacto europeo en materia de asilo, es que derive en una coartada que justifique que los Estados miembros sacrifiquen el asilo en aras de la eficacia en la lucha contra la inmigración clandestina.
Algunos elementos para la preocupación

Comoquiera que no hay espacio suficiente para detallarlo en relación con una y otra ley, me atendré sobre todo al proyecto de reforma del asilo6.

Sin duda, el proyecto de reforma tiene aportaciones positivas. Entre ellas, hay que reconocer el esfuerzo por sistematizar la normativa, el avance en la protección subsidiaria, el compromiso de abrir un cupo anual de reasentamiento de refugiados y el tratamiento de la dimensión de género.
Pero es imposible ignorar los riesgos que el proyecto introduce precisamente en punto a garantizar de forma más amplia y eficaz el derecho de asilo. En el exhaustivo informe presentado por CEAR acerca de este proyecto de ley se argumentan esos retrocesos, comenzando por la definición misma de la protección internacional en que debe consistir el asilo, y que debería ampliarse en lugar de estrecharse, siguiendo por las reglas y condiciones de reconocimiento, los riesgos que afectan a la unidad familiar (algo que se aprecia también en la propuesta de reforma de la “lñey de extranjería, uno de cuyos defectos fundamentales es el vaciamiento del derecho a la unidad familiar, al introducir un modelo hiper-restrictivo del reagrupamiento familiar), y el trato a menores y otras personas vulnerables.
Pero baste con tres ejemplos:
de entrada, resulta preocupante el recurso –que se ha demostrado restrictivo e incluso pernicioso- a la noción de listas de “países seguros” que excluirían la posibilidad de plantear la demanda de asilo, al no existir oficialmente “persecución”.
Además, debería corregirse el recorte del papel y de las atribuciones del ACNUR y finalmente es inaceptable la eliminación de la posibilidad de solicitar el estatuto de refugiado en las misiones diplomáticas españolas.
La primera de las objeciones supone una incoherencia con el espíritu mismo de la Convención de Ginebra de 1951, al incorporar ese concepto de terceros países seguros y, de forma implícita, el de países de tránsito seguros. Esto permite ignorar precisamente lo que es decisivo en un derecho como el de asilo, el examen de las circunstancias personales de los solicitantes de asilo y, por el contrario, supone generalizar una práctica de rechazo automático de determinados tipos de solicitudes.
La “mecanización” del procedimiento se refuerza por la decisión de mantener el actual procedimiento de inadmisión a trámite y su aplicación en frontera. Aún más, se refuerza este modelo procedimental y se introduce un nuevo ‘procedimiento acelerado’, que supondría, de hecho, una nueva variedad de esta práctica tan generalizada. Además, no se contempla el acceso al recurso con efecto suspensivo de la salida obligatoria o procedimiento de expulsión.
En segundo lugar, aunque se crea un capítulo que sistematiza y da relevancia teóricamente a la función del ACNUR, desaparece la mención al ACNUR en el procedimiento en frontera y la garantía adicional de la suspensión del retorno cuando exista su informe favorable. Asimismo, se debilita el papel de las organizaciones sociales en el procedimiento, omitiendo cualquier referencia a su papel en el estudio de los casos en la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio o, al menos, la posibilidad de remitir informes de apoyo.
Es grave además el debilitamiento de la asistencia letrada en una referencia genérica a la formalización de la solicitud de asilo.
Por último, resulta particularmente difícil de aceptar, si se trata de una ley que quiere reforzar el derecho, la medida que supone la desaparición de la posibilidad de solicitar asilo en España por vía diplomática. En un contexto de creciente dificultad en el ejercicio de este derecho, esta desaparición desvirtúa la institución del asilo y la transforma en la práctica en una figura decorativa sinincidencia real en una situación mundial en la que no cesan de incrementarse los motivos que obligan a millones de personas a huir de su país para buscar refugio seguro.

Creo que, ha propuesto CEAR en sus observaciones al proyecto de ley, convendría partir de un concepto de derecho de asilo más amplio, más adecuado a los cambios que ha experimentado la sociedad internacional. CEAR sostiene que debe eliminarse la diferenciación entre el derecho de asilo, la condición de refugiado y la protección subsidiaria y superar el marco estrecho de la definición de la Convención de Ginebra de 1951 y del protocolo de Nueva York del 67.
El punto de partida de una reforma realmente progresista debiera ser este nuevo concepto del derecho de asilo que, en los términos de esa propuesta, se definiría así: “El derecho de asilo es la protección otorgada a las personas a quienes se giado en los términos definidos en la Convención sobre el ha en Ginebra el 21 de julio de 1951, y su Protocolo, suscrito en Nueva York el 31 de enero de 1967, o a las personas de otros países y a los apátridas que, sin reunir los requisitos para obtener el asilo o ser reconocidas como refugiadas, se den motivos fundados para creer que si regresasen a su país de origen en el caso de los nacionales o, al de su anterior residencia habitual en el caso de los apátridas, se enfrentarían a un riesgo real de sufrir alguno de los daños graves previstos en esta ley en virtud de compromisos regionales e internacionales y que no pueden o, a causa de dicho riesgo, no quieren, acogerse a la protección del país del que se trate”

Por otra parte, la interpretación restrictiva del temor a la “persecución”, clave para identificar a los demandantes de asilo, debería ampliarse, de acuerdo con las recomendaciones de ACNUR: Como señala el apartado 51 del Manual de Procedimientos y Criterios para Determinar La Condición de Refugiado en virtud de la Convención de 1951 y el Protocolo de 1967 sobre el Estatuto de los Refugiados, publicado por el ACNUR, no existe una definición universalmente aceptada del concepto de persecución y los diversos intentos de formularla han tenido escaso éxito, por lo que se debería mantener una redacción con la suficiente amplitud que descarte prácticas restrictivas injustificadas: “Toda amenaza contra la vida o la libertad de una persona por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas es siempre persecución”.

Es de esperar que el esfuerzo que realizan en este momento buena parte de los representantes de la sociedad civil permita que, por vía de enmiendas en el proceso de tramitación parlamentaria, se corrijan al menos estas deficiencias para acercarnos a uno de los elementos que definen una sociedad decente, como recordara Péguy: una “ciudad sin exilio”.
*Catedrático de Filosofia del Derecho (Instituto de derechos humanos de la Univ. de Valencia). Presidente de CEAR
1) En el primer caso, se trata de la Ley orgánica de 26 de marzo de 1984 reformada sólo una vez, por la Ley 9/1994, de 19 de mayo. En el segundo, supone la cuarta reforma -en ocho años- de la LO 4/2000 de 11 de enero de 2000, modificada por la LO 8/2000, que introdujo importantes restricciones de derechos y luego por la ley 11/2003 y la LO 14/2003.
2) En el primer semestre de 2008, según datos del Ministerio del Interior, las solicitudes de asilo han descendido un 43,48 % respecto al mismo periodo del año anterior (de 4177 a 2361 personas, frente a los más de 20 millones de refugiados bajo mandato del ACNUR en el mundo). El 52,19 % de las peticiones han sido inadmitidas a trámite (ni siquiera llegan a ser estudiadas en profundidad) y sólo se ha otorgado protección a 123 personas en España (un 5,03 % del total de las resoluciones firmadas por el Ministro del Interior). Véase el Informe 2008. La situación de los refugiados en España, Entimema, Madrid, 2008 y la información que se recoge en www.cear.es.
3) Se llama protección subsidiaria a la que se otorga a personas que no son reconocidas como refugiadas, pero que están necesitadas de una protección internacional por otros motivos
4) www.ecre.org.
5) Por otra parte, conviene llamar la atención sobre las observaciones formuladas en el Dictamen del Comité Económico y Social Europeo (CESE) sobre la «Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo . Un sistema europeo común de asilo más eficaz: el procedimiento único como próxima fase». El CESE subraya la conveniencia de un procedimiento único para garantizar la integridad de la Convención de Ginebra de 1951. Y recomienda la prioridad del examen de la condición de refugiado sobre el de la protección subsidiaria, la necesidad de hacer efectivo un derecho de recurso jurídico suspensivo de conformidad con las convenciones internacionales y europeas de derechos humanos o el libre acceso a los solicitantes y a los expedientes que hayan presentado con vistas a facilitar el acceso y el uso de ese derecho de apelación ante un tribunal
6) Me parece muy útil contrastar las propuestas sobre el proyecto de ley formuladas desde CEAR, además del Manifiesto en defensa del derecho de asilo: cfr www.cear.es, que seguiré en este punto.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Los más zarandeados



No es ningún hecho ni noticia nueva. Ni la crisis ni cómo afecta de manera especial a los colectivos más débiles. Pero queríamos dejar constancia de ello en este espacio sencillo, y antes de acabar el año, donde compartimos los problemas de un colectivo, como el de los inmigrantes. No son los únicos. Da escalofrío escuchar un día sí y otro también declaraciones de responsables de Cáritas describiéndonos como se acercan a ellos con una gran vergüenza en sus rostros y corazones personas que nunca lo habían hecho, pues siempre habían vivido de su trabajo.


Parados, inmigrantes, pensionistas, viudas son algunos de los colectivos con los que se ceba más la crisis. Y los inmigrantes, al no tener casa propia ni familia que les acoja, deambulan por las calles. Las escalofriantes escenas de Jaén reproducidas visualmente estos días no son las únicas. Se ve también en nuestros pueblos y ciudades. Así como los que han tenido que dejar su casa al banco, cuando habían visto el progreso alcanzado en sus vidas al haber podido acceder a una hipoteca, de la que tienen ahora que olvidarse. Y la vergüenza de no volver a su país con las manos vacías, o de no poder llamar a los suyos dándole noticias alegres sino inventándose cosas que no existen en su día a día.


Y dicen que en 2009 llegaremos a cuatro millones el número de desempleados en el país.


En momentos así la temporalidad, tan denostadamente criticada, hasta se agradece. Algunos incluso, al no tener ni eso, sufren las consecuencias sicosomáticas en su organismo. Conozco un caso que entra estos días en el Hospital para un estudio profundo de las secuelas físicas que tiene su organismo, con menos de 50 años. Y según los diagnósticos hechos hasta el momento todo es consecuencia de la ansiedad vivida por el desempleo y no tener para llevar la comida a su casa.


Sé también de quien trabajando toda la vida en una oficina como administrativa ha presentado su currículo a 30 kms de distancia de su casa en un empaquetado de tomates. Al menos, tengo casa, comentaba el otro día. Los de otros países han de quedarse en la calle, sin el empaquetado que ahora me lo dan a mí y sin vivienda. Y esto pasa en países como el nuestro que somos potencias económicas, la octava dicen que somos nosotros. Echarse a caminar con los ojos abiertos ahora por Mauritania sería, con un mínimo de sensibilidad social, volverse loco.

Y por si era complejo y difícil, ahora para rematarlo viene la reforma de la ley de extranjería. Sigo pensando que deberíamos quitar nuestra firma de la adhesión a la Declaración de los DDHH.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Declaraciones excluyentes



“Las costas del archipiélago están a merced de que el moro venga un día y nos lleve por delante” dixit el alcalde de La Orotava el pasado sábado 29 noviembre para dar la bienvenida a sus compañeros nacionalistas de Coalición Canaria en su congreso insular de Tenerife y nadie ha dicho “esa boca es suya”, con lo cual quien calla, consiente, como dice el refrán.


Todo fue para criticar la política del Estado en materia de inmigración ante la llegada de cayucos. Una crítica por otra parte superficial y mezquina, que parece querer levantar muros en el mar u otras cosas que ni me atrevo a mencionar. Nunca se pondrán de acuerdo. ¿Quién critica las acciones que hace el gobierno de Canarias en materias de su competencia en materia de inmigración? ¿Por qué no ajustan y ponen en marcha los planes conjuntos con el Estado en esta materia y las recomendaciones que les ha dado órganos de su asesoramiento como el Foro Canario de la Inmigración? ¿Por qué no trabajan eficazmente para que los que han sido educados por su competencia durante muchos años, cuando lleguen a los 18 años no salgan a la calle sin papeles que les permitan vivir con autonomía e independencia? ¿Para qué los tiempos perdidos? ¿Por qué no se ponen a trabajar en lo que les corresponde, dejando de criticar el trabajo de las otras administraciones?


Y todo ello ocurre además en vísperas del 60 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos. Ninguna palabra en ese congreso para adherirse a los mismos y ratificarse en ellos. Parece que lo que importa son mis derechos, nuestros derechos, los de los que vivimos en esta isla, en la suya, o en estas, las suyas también. No preocupan los derechos de todas las personas y de todos los pueblos. Y entre ellos el art 13 de los mismos que recuerda el derecho a migrar de todo ser viviente. Moverse no es delito. El mundo global ya fue puesto en escena en 1948. No nos hemos percatado de ello. Y algunos siguen con declaraciones excluyentes. ¿Es que su ideología es también excluyente? Si esas cosas no se aclaran, ¿podemos confiar en un grupo respetuoso para con todas las nacionalidades, etnias, colores e ideologías?

sábado, 26 de julio de 2008

Con unas velas encendidas




El sufrimiento humano no tiene explicación. La pérdida de una vida de forma accidental tampoco. Las razones no valen, los sentimientos se hacen presentes. El derecho de todos y de cada uno a vivir, y a vivir de forma digna es lo primordial. Las muertes recientes, en estos últimos días, de seres humanos en su intento por arribar a las costas canarias nos lo pone de manifiesto.


Ochenta personas, la mayoría de ellos inmigrantes subsaharianos, nos hemos reunido el sábado por la tarde en un parque público para, reflexionando en silencio qué sentido tiene nuestras vidas, con una vela encendida rendir un homenaje a las personas que han muerto llegando a nuestras costas, sin saberlo aún posiblemente quienes les parieron.


Cada uno de nosotros portaba la vela en sus manos, el viento soplaba, había que darle soco con las dos manos para que la vela no se apagara. Se apagaba y la volvíamos a encender. Como la vida de los que han muerto, como la vida de cada uno de nosotros: una lucha continua frente a las dificultades para intentar vivir con el ritmo y el paso adelante. Es comprensible que en esa lucha muchos intenten cruzar el océano para llegar a un sitio donde se vive mejor. Lo es también que arriesguen su vida, porque ya están medio muertos donde viven. Lo que no es comprensible es que todo esto no sea un mero fruto del azar, sino que detrás todos descubramos impasibles un sistema estructural que sigue organizando nuestro mundo en dos categorías: unos que podemos vivir bien, otros que se ven obligados a vivir mal.

lunes, 30 de junio de 2008

Eurocopa y Biosfera



Son jóvenes, bajos y morenitos pero han unido a todo el país y le han dado una gran alegría. No importa la crisis económica, España ha ganado la Eurocopa. No importan los inmigrantes que nos contaminen, leáse Lanzarote Reserva de la Biosfera, hemos ganado la final. No importa el referéndum de los vascos ni las finanzas de los catalanes, somos campeones. Y lo han conseguido un grupo de veintidós jóvenes a quienes, cuando se les seleccionó, se les criticaba por muchos lados. Y junto a ellos un señor de setenta años por quien nadie daba un céntimo de euro, y a quien todos criticaron. Una síntesis de la España actual, de todas las regiones, países y nacionalidades. Han podido con Alemania. Una vez más David se ha hecho fuerte con Goliat


Y durante este tiempo, banderas apartes, regionalismos fuera, autonomías por el sótano, nacionalismos olvidados, todos hemos soñado, gritado, aunado, bailado y gritado: a por ellos, campeones… Y gente de todas las edades, y sin gustarle mucho el fútbol, se han sentado ante la tele para ver los partidos, gritar, gozar, disfrutar y levantar los brazos.

Una vez más el deporte nos une. No importa el color. Había un negro en la selección española. Procede de Brasil pero tiene la nacionalidad española. Nadie le ha llamado inmigrante, ni ha protestado porque un negro estuviera ocupando la parte española del terreno de juego. Todo el mundo estaba preocupado porque pudiera lesionarse. Muchos han valorado públicamente el papel protagonista que ha tenido sabiendo repartir juego entre los demás. Nos haría falta que en los barrios, pueblos y ciudades españolas fomentáramos más el deporte entre las nuevas y viejas generaciones, que existieran equipamientos sociales de todo tipo donde pudieran juntarse gente de cualquier lugar y condición, y correr juntos, aliándose en un objetivo común: hacer deporte, como señal de convivencia, de crecimiento comunitario, de salud. Eso sí sería reforzar la Biosfera mundial, no solo de las islas. Crear un espacio donde todos pudiéramos vivir juntos, y viviendo aprendiéramos a convivir poniendo cada uno sus talentos en común.

viernes, 20 de junio de 2008

221 refugiados políticos



Doscientas veintiuna personas es el número que el Gobierno Español ha considerado como refugiados en nuestro país durante el 2007. Las cifras nos hablan de 50 millones en el mundo que han tenido que huir de sus lugares de origen, víctimas de vulneraciones políticas, económicas, sociales, culturales y medioambientales, estando la mayor parte de estos conflictos en Africa, y buena parte de ellos también en Colombia.

Si son tantos, ¿dónde están los demás? Nada que ver la actitud española ante este tema, con la de otros países como Siria o Jordania que acogen casi dos millones de refugiados procedentes de Irak. Se intentó por parte de las organizaciones sociales en que los Veintisiete implementaran programas de reasentamiento de aquellos refugiados que viven en campos al aire libre en las fronteras con los países en litigio, sobre todo con Irak, y no hubo respuesta positiva ni para uno solo de ellos. Y las puertas de nuestras embajadas en Egipto, Siria y Jordania se cerraron para más de mil personas que pidieron asilo político en nuestro país.


Pasa lo mismo en Colombia. Sigue el exilio de miles de refugiados a países vecinos y el desplazamiento interno en el propio país, mientras centenares de ellos fueron devueltos desde el aeropuerto de Barajas a su país de origen. Estamos hablando, siguiendo los datos del ACNUR, de cuatro millones de colombianos que han tenido que huir del conflicto interno de su país. No es moco de pavo. Ecuador, un país exportador de personas que buscan mejor vida fuera de sus fronteras, acoge en estos momentos a unos 250.000 colombianos.

No digamos nada de lo que pasa en Sudán. Solo aparece en la prensa cuando algún interés europeo o norteamericano está amenazado. Hacia el Este, camino del Chad, el ACNUR intenta gestionar la acogida de 240.000 sudaneses, y de otros 50.000 hacia el Sur del país.


No hablemos tampoco de aquellos que llegan por mar a nuestras costas y que, sin escuchárseles ni hacer un análisis del país de procedencia, son devueltos otra vez a posibles persecuciones o a aquellos lugares donde su vida o integridad física están en peligro.

Doscientas veintiuna personas, como refugiados políticos. Si además, con el endurecimiento de las leyes en Europa, también se les va a pedir que lleguen con documentación, con visado de la embajada española de su país de origen, con certificación del organismo correspondiente que acredite están siendo represaliados o su vida corre peligro, mucho nos tememos que este número disminuya considerablemente en el 2008.

Estos datos están sacados del Informe 2008 sobre la situación de los refugiados en España publicado por CEAR en el Día Mundial del Refugiado, hoy 20 de Junio, y que pueden leer y descargar en http://www.cear.es/txt.php?idCurso=81&idTituloDef=113,
o simplemente ir a www.cear.es y pinchar en Informe 2008.

viernes, 15 de febrero de 2008

¿Oblaciones? No estarían de más

Las declaraciones radiofónicas de Dña Carmen Guerra, candidata del Partido Popular por la provincia de Las Palmas, se han hecho famosas. Ha habido muchísimos comentarios que subrayo y hago míos. Comentarios que en su generalidad, y desde lo más positivo que se puede hablar, se refieren al sin sentido de sus palabras en cuanto al no queremos personas que traigan la ablación, la lapidación y la poligamia. De racistas para abajo hasta alarmistas, todo lo que se pueda decir. Hacer nuevas leyes para que se cumplan las que ya están, no cabe duda que es un contrasentido.


Y luego el cuento de la política de Zapatero de “papeles para todos”, pues todo el mundo que entienda de este tema migratorio sabe que es una mentira más grande que la copa de un pino. No ha habido papeles para todos. Antes, en legislaturas anteriores, era más fácil legalizar la situación de un inmigrante que ahora. Antes al menos se podía recurrir a la figura de la exención de visado por motivos humanitarios. Sustentar una campaña política en mentiras a los ciudadanos no me parece ético, y mucho menos cristiano en aquellos que también defienden a la institución eclesial, que no sé si al mensaje cristiano del Evangelio. Ya que sí, tienen que ver las raíces cristianas con las políticas migratorias, aunque el Sr Mayor Zaragoza, diga lo contrario, ya que para Dios no hay extranjeros – no es una frase mía, sino de Juan Pablo II-, y ello está en sintonía con lo de igualdad de todos los seres humanos sin distinción alguna por cualquier motivo que sustenta el artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.


Pero volviendo a las declaraciones de Dña Carmen Guerra. Ella no dijo ablación, dijo oblación. Yo lo escuché personalmente, no hace falta que me lo cuenten. No quiere personas que traigan la oblación a estas tierras. Y miren por donde la oblación es un término que tiene referencia con la ascética cristiana, y es la ofrenda que se hace a la divinidad. Tanto que la mejor oblación, dicen los entendidos, fue la de Jesucristo que generosamente dio su vida por los demás. Es, pues, un término o vocablo religioso, cristiano. Digamos también católico, que no me gusta mucho usar este término, aunque tampoco tiene nada malo pues significa universal. Ser católico es practicar también la universalidad. En ese contexto han de situarse los mensajes de aquellos que defienden lo católico y lo tradicional, y ahí está la contradicción de Dña Carmen Guerra y de muchas cosas que dicen en el P P.


Para los cristianos vivir una actitud de oblación es encarar una vida de ofrecimiento, de ofrenda. De ofrenda a Dios que pasa por la ofrenda a los hermanos, que son todos y cada uno de los seres humanos, vivan donde vivan, tengan la nacionalidad que tengan –iba a decir tengan la raza que tengan, pero es una equivocación de mi parte, pues raza solo hay una que es la humana.


He estado ojeando páginas sobre el tema y todo coincide en lo positivo de la actitud de la oblación que muchos caracterizan como un movimiento interior que lleva a las personas a orientar su vida hacia los demás. Pues mire por donde, Doña Carmen, necesitamos ese tipo de personas en nuestra sociedad, tanto hablando canario, como español o extranjero. Dado que los que andamos ya por aquí estamos un tanto instalados en la comodidad del consumismo, igual nos hace falta gente de fuera que vengan con una actitud de oblación. Tendríamos mas personas que hagan de sus vidas una donación y servicio a los otros. Y falta que nos hace esa gente. No importa de donde vengan. Seguro que transformarían nuestra sociedad, e igual nos surgen algún Luther King o Gandhi que revuelque nuestras conciencias.


Así pues, bienvenida la oblación a nuestra tierra. Creo que Doña Carmen está mal encaminada, está aconsejando mal, e incluso está sugiriendo propuestas contra la identidad cristiana, que por otra parte defienden.

miércoles, 3 de octubre de 2007

¿Quiénes son los desfavorecidos?






A propósito de esta noticia http://www.canariasahora.es/noticia/12160/ que sale hoy en un periódico canario digital, y que contiene declaraciones del Gobierno de Canarias, he hecho la siguiente reflexión:

¿Quiénes son los desfavorecidos?



“Necesito una señora que atienda a mi madre que no se puede valer por si misma y pueda estar también por las noches en casa”. - ¿Sin horas libres?. “Bueno, podríamos dejarle el domingo libre y nos turnaremos entre los hijos”. - ¿Estará asegurada?. “Por supuesto”.


“Necesitamos un grupo de gente para trabajar en el tomate en la Aldea”. -¿Y si viven en Las Palmas ciudad?. “Buscaremos la forma de rehabilitarles unas barracas para que puedan dormir y vivir con cierta comodidad”.


Son solo dos ejemplos. Situaciones y peticiones similares para otras islas diferentes al lugar donde se precisa el trabajo, haberlas, haylas muchas. Las ofertas ya ni las ponen en el Servicio Canario de Empleo pues saben que no tendrán respuestas. Se dirigen directamente a los colectivos de inmigrantes. A éstos no les importa trasladarse de esta isla a otra distante. Lo importante es trabajar y ganar dinero. Siempre tendrán un salario superior al de su pueblo donde aún sigue su familia. Están acostumbrados a comer arroz todos los días. No necesitan carne ni pescado. Podrán ahorrar y enviar a sus casas. Allí están esperando sus remesas.


A veces los que ofertan este tipo de trabajos con estas condiciones, diferentes a las estipuladas por los convenios vigentes, hablan también de invasiones y de crecimiento desmesurado. Por eso son ambas cosas: hipocresía y xenofobia. No una de las dos.


Analizar el mercado de trabajo ocupado por el colectivo inmigrante nos dará las pautas acerca de por qué la proporción de actividad laboral pudiera ser en momentos coyunturales mayor que la del colectivo autóctono, no tan disponible a movilizarse a otra isla y por supuesto no tan presto a aceptar trabajos de servicio doméstico más allá de las ocho horas diarias. Es lo primero que habría que hacer.

Una vez analizadas y estudiadas detenidamente estas cuestiones, procedamos a la planificación de planes de empleo para todos, para los que vivimos en Canarias y la hacemos posible cada día intentando que las diferencias nos enriquezcan y no nos separen ni nos enfrenten unos contra otros, como si de una gresca a organizar se tratase

viernes, 20 de julio de 2007

Una tragedia inmensa




Alrededor de cincuenta personas que mueren cerca de las costas canarias intentando llegar a Europa, es una tragedia para lamentar, para unir fuerzas, para incorporar los trabajos de unos con otros, de forma que, coordinadas las diferentes administraciones con las fuerzas sociales, intentemos dar pasos para evitar que sucedan con demasiada frecuencia. Lo que será difícil es solucionarlo de raíz, porque el hondón del problema no está en el hecho de que grupos de personas se decidan a embarcarse en un cayuco, ni tampoco el que existan mafiosos que se aprovechen de aquello de “a río revuelto ganancia de pescadores”.

Lo que no vale es que una administración pública culpe a otra administración de estas muertes y las haga responsable. Es lo que parece estar haciendo el gobierno canario con el central. Ni a éste de ahora, ni al otro de hace unos años se le puede hacer responsable de las muertes. Como se dice en el lenguaje llano y sencillo, eso es muy fuerte. Todos sabemos el esfuerzo que en estos años se ha estado haciendo por negociar con los países africanos cercanos el poner coto a este problema. Pero no se solucionan las cosas a corto plazo. Todos los expertos en inmigración así lo han reconocido.

La miseria humana vive en un suelo rico en si mismo. El petróleo y otras materias primas están haciendo que las grandes potencias de EEUU, Europa, China inflen de capital a los mercados africanos, pero no creo lo estén haciendo por generosidad para que los africanos rijan sus propios destinos sino para obtener un mayor beneficio de sus empresas que redunde en los países de origen y el capital pueda ir aumentando. Esperemos que las nuevas clases políticas africanas sepan negociar e imponer sus condiciones a los que siempre les hemos colonizado.


Desearíamos también que las autoridades autonómicas reconozcan los pequeños avances que se ha dado por parte del Estado y de la Unión Europea en ir poniendo más medios no solo para el control sino para el desarrollo, y que aúne esfuerzos intentando también aumentar el presupuesto que actualmente invierte en el continente africano, muy lejos aún del 0,7% que ya queda obsoleto. Esperemos que no se confunda la salvación de las personas con el discutir por tres kilómetros más o menos de carreteras. Basta que sean de signo político diferente para que no se aprecien ni valoren los esfuerzos hechos por unos y otros. Basta con estar en el poder para pensar que ya se tiene razón en todo y que la verdad absoluta campea en sus decisiones sin tener en cuenta siquiera la opinión de los agentes sociales. Es hora ya de ponernos de acuerdo, de tomar decisiones conjuntas, de tomar conciencia que el enemigo no somos ninguno de nosotros, aunque puede que lo seamos todos conjuntamente.


Fijar cupos en el extranjero, en los países emisores, es una buena solución, sí. Pero una solución más, no la definitiva. Con cupos y sin cupos, con policías y sin ellos, con barcos y portaaviones o sin los mismos, “mientras en el barrio norte existan gente que vive bien, nada va a impedir a los del barrio sur querer vivir como ellos”. No son tan simples las soluciones. Lo que sí es una simpleza es intentar enfrentarnos por este problema o sacar rédito político de unas muertes, que nunca deben ser deseadas ni utilizadas. Descansen en paz unos, trabajemos más unidos otros.

domingo, 24 de junio de 2007

Derechos Humanos: Próximas Rebajas




Como las rebajas del verano en los centros comerciales así anuncian también otras en materia de derechos humanos y libertades fundamentales. La verdad que uno lee a veces cosas en la prensa que le parecen más bien cuestiones de ciencia ficción. Algo incrédulo me he quedado cuando he leído estos días que los dos partidos que pretenden gobernar en Canarias los próximos cuatro años se han puesto de acuerdo para reducir el derecho a la educación, eliminar el derecho a la salud, constreñir algo más el derecho a la libertad, privarles de la intimidad en cuanto a sus datos personales se refiere y no sé cuántas cosas mas. También hablan de que los menores de edad, si no son de Canarias, dejarán de ser menores y se tratará como a los mayores, o sea que eso de los Derechos del Niño es algo que pasó a la historia.

Todas estas rebajas son referidas, no podía ser de otra manera, al colectivo de inmigrantes que no tengan regularizada su situación. Solo un papel es el que les podrá dar acceso a ser curados en un hospital, a recibir educación en un colegio público o a tener derecho a su intimidad personal. Lo he comentado alguna vez y lo repito nuevamente: Confunden luchar contra las causas de la inmigración con luchar contra los inmigrantes. Luchan contra éstos como si fueran nuestros enemigos. Es algo así como luchar contra los pobres, en lugar de combatir la pobreza.


Yo había pensado que en este país, todos estábamos orgullosos de aquella adquisición histórica que fue la Revolución Francesa, y de los principios que la hicieron posible y que se tradujeron en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sí, me refiero a aquellos tres de libertad, igualdad y fraternidad que subyacen en dicha declaración y en aquellas hazañas. Pero parece que no. Que habrá que hacer otra. Que nos retrotraemos al pasado.

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros” dice el art 1 de dicha Declaración, ratificada por España y consiguientemente también por Canarias. ¿No conocen los grupos políticos en cuestión estos artículos?. Por si hay alguna duda a la hora de entender esta premisa, el artículo 2 dice:” Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.” Sin distinción alguna de cualquier otra condición, lo cual incluye tener o no papeles del país receptor.


Entiendo que el fenómeno migratorio hay que regularlo, pero me gustaría escuchar de los líderes que gobiernan mi país que cualquier medida a tomar siempre se hará en el contexto de los Derechos Humanos y de las Convenciones Internacionales que los aplican. Creo que no es mucho pedir. Lo contrario es seguirse mirando al ombligo, no poner los acentos donde se deben poner, y hacer rebajas en la dignidad de los seres humanos. Entiéndase como se entienda lo que han dicho, son rebajas en los derechos humanos. Y hemos avanzado mucho como para retroceder. Hay muchos que no podemos asistir indiferentes a este tipo de noticias que confunden y crean actitudes discriminatorias.

Menos mal que estas cosas hoy por hoy no dependen de una comunidad autónoma, sino de un parlamento estatal. Y espero que allí haya gente, de todas las comunidades, que siga pensando que otro mundo es posible. Hagan los pactos que crean convenientes, pero, por favor, no nos quiten las utopías. Y escuchen también a la sociedad civil organizada que piensa y actúa de forma diferente.

martes, 8 de mayo de 2007

Una reunión de vecinos



Coincidieron en una asamblea de vecinos. Uno estaba por principio en contra de todo lo que el gobierno había hecho. Se parecía a uno que guardaba una carretilla de helados, que no quería que el calor los derritiera.

El otro estaba a favor y presumía de los avances sociales que habían ocurrido en el país. Era como quien llevaba en sus manos una antorcha con fuego que todo lo purificase.

Pero no era de noche. Lucía el sol. Todavía iluminaba a todos. Pero ni el uno ni el otro dejaban que la luz les brillara. El sol derritió el hielo de unos, y la sombra se fue haciendo y con el rocío de la tardecita se apagó la antorcha del segundo.

Ni el uno ni el otro pudieron ponerse de acuerdo en juntar sus esfuerzos para en los ratos libres terminar de hacer el muro que impidiera que el agua saliera del jardín y los niños, de uno y de otro, pudieran jugar tranquilos en el patio común de la vecindad.

Era una propuesta que beneficiaba a ambos. Y al resto de vecinos. En teoría no se podían negar. Pero el heladero no dejó que cuidaran de su helado, y la llovizna impidió que la antorcha siguiera iluminando.

Si el sol nace para todos, en este caso no sirvió para nada. Y los perjudicados fuimos todos los demás vecinos que no supimos arreglar las cosas para que los dos dejaran que el sol les alumbrara. Al final, nos oscureció a todos.

¿Es solo un cuento, una ilusión, algo que soñé? Más bien es la pura realidad de lo que solemos ver en las campañas electorales. No hay propuestas comunes en los asuntos que son de todos y que a todos nos beneficia. No son capaces de valorarse unos a otros. Basta que lo diga el heladero para que el incendiario intente acabar con su hielo. Basta que lo proponga el hombre de la antorcha para que el otro le tire encima su hielo apagando el fuego.

Así nos hemos acostumbrado a vivir y, como sobrevivientes de un tsunami, salimos siempre adelante después de las peleas electorales. Nos daremos un tiempo de descanso. Y volveremos a no aceptar las propuestas del otro aunque sean para el bien de la comunidad de los vecinos.

jueves, 3 de mayo de 2007

Violencia juvenil y equipamientos sociales



Amanecimos este pasado día de fiesta con notas de la prensa que incidían en el grave problema de la violencia juvenil y más en concreto de la estudiantil. El 49% de los docentes reconoce sentirse desmotivado con su trabajo y el 80% cree que las dificultades a la hora de dar clase les afectan negativamente a su salud.

Momentos más tarde los telediarios y noticieros se encargaron de recordarnos otros hechos de violencia juvenil en el barrio de Malasaña en vísperas de las fiestas madrileñas y cuando los vecinos del barrio intentaban dormir.

El debate está servido. Que si los alumnos tienen muchos derechos y pocos deberes. Que no se enseñan valores, o más bien que escasean los valores en nuestra sociedad. Lo cual son dos cosas diferentes, pues muy mal se puede enseñar aquello que no se conoce o de lo que no se dispone.

El problema no solo es español. Está globalizado. Lo cual implica una orquestación social. Una amiga argentina, y residente en Mar del Plata, me comentaba hace pocos días, referente a este problema: “Hace tiempo creía que la educación de la juventud, con esfuerzo, podía mejorarse. Hoy he perdido la esperanza; lo que no se aprende en casa, no lo enseña la escuela. ¿Qué será de la sociedad cuando estos chicos lleguen a sitios de toma de de decisiones? ¿Recordás los años 60, 70, cuando queríamos cambiar el mundo?. Teníamos ideales, aprendidos en el hogar, la escuela, la iglesia. ¿Qué tienen hoy? y lo dice quien tiene convivencia continua con chicos de Secundaria. Trabajo en una escuela. Piensan en la ropa de marca " la guita que van a hacer con algún curro" y si tenés la poco original idea de preguntar ¿qué querés para tu vida? , tras la sonrisa socarrona viene, no se, pero quiero tener mucha plata “.


De ahí que la cuestión igual no está en que existan asignaturas con valores, sino que volvamos a poner en marcha la transversalidad de las materias, lo cual implica que todas las asignaturas puedan estar presentes los valores humanos. Y que incluso aquellas que pudieran parecer más abstractas, como la química o similares, estuvieran conectadas con la vida misma y descendieran a ella. Es lo que desde siempre se ha llamado la interdisciplinariedad.

Y la solución no está simplemente en la escuela o en la familia. Es necesario dotar a nuestros barrios de equipamientos sociales, culturales y deportivos que pongan vida y actividad allí donde solo luce la pasividad. Infraestructuras, con técnicos de animación socio cultural. Y que, al tiempo, que se educa desde la acción sea una ocasión para el diálogo intercultural entre los diferentes colectivos que anidan en las barriadas desde la programación y ejecución de actividades comunes donde al tiempo que se divierten y disfrutan, aprenden la convivencia. No sé si algo de esto aparece en los programas electorales de las próximas municipales.

Uno que suele participar en sesiones informativas o formativas donde hay jóvenes presentes es consciente de que el problema no se puede generalizar. Hay muchos grupos de jóvenes conscientes de la sociedad que viven, deseosos de cambiarla, que ponen garra en lo que hacen y que afrontan su realidad con perspectivas de futuro, muchos de ellos colaborando incluso de manera voluntaria en tareas de cambio social a través de diferentes organizaciones.

El problema es más serio de lo que pensamos. Y las soluciones tampoco están en una varita mágica. Pero una de las preocupaciones latentes en los colectivos ciudadanos cuando se aproximan las elecciones legislativas de cualquier índole siempre es la seguridad. Y eso marca también las consignas, propagandas u orientaciones electorales. Francia es ejemplo de ello, donde en las pasadas elecciones gran parte del pueblo se decantó por la extrema derecha de Le Pen. De hecho, según datos que van apareciendo, en las actuales, aunque haya perdido la primera vuelta, el 24% de los votos de los obreros fue a su favor, teniendo muchos más que los dos ganadores. La seguridad nunca debería estar reñida con la libertad, y para que eso sea posible la educación ha de hacerse presente en los años de la infancia y juventud. Pero lo que falla no es tanto la escuela, falta una visión cultural de los barrios, de forma que éstos comiencen a estar organizados para servir a la integralidad vital de los que en ellos viven, y no solo un lugar donde comer, dormir y asomarse a la ventana o sentarse en las esquinas.

jueves, 26 de abril de 2007

Tomando postura ante las próximas elecciones



Se acercan en este país, de la vieja España, las elecciones municipales, insulares y autonómicas. Todos los pesos pesados en cada región están ya dando su “vara”, unos ofrecen, otros pelean, algunos insultan a los contrarios. Es la hora de los debates, en los que parece que cada uno habla consigo mismo, y no con los ciudadanos.

Con frecuencia me encuentro con gente, cuando no hay elecciones por medio, que ante cualquier tema de opinión comentan que pasan de la política, que eso no es asunto suyo. Yo, sin embargo, creo que todo es asunto de todos. Y que todo es cuestión política. Hasta cuando salimos de hacer la compra del supermercado protestando por los precios, hasta en ese momento nos estamos metiendo en política. Pues los precios no fluyen a juicio del vendedor, sino que están en la onda de unas decisiones económicas que escapan al tendero de la esquina.

Pero no, no nos damos cuenta de ello, de que todas las decisiones que salgan de los ayuntamientos, de los parlamentos o de donde fuese, son decisiones que me afectan como ciudadano, y me afectan a mí, a mi vecino, al compañero de la guagua de todos los días. Incluso el hecho de la oportunidad de debatir una propuesta u otra en cualquiera de esas instituciones son cosas que nos afectan.

Por eso, porque en ocasiones no se discuten las propuestas que inciden en la mejora de aquello más cercano que nos rodea, decimos con frecuencia que los políticos no hacen nada. Porque no hemos visto a nuestro lado algún tipo de mejora, que, como vecino, como trabajador o como usuario estábamos necesitando. Aunque solo sea la marquesina en la parada de guaguas que utilizamos todos los días y que no terminan de colocar y hace que cada vez que de repente empiece a llover tenga que esperar por la línea de turno empapándome de arriba abajo.

En esta línea no bastaría tomar posturas ante listas cerradas cada cuatro años. Haría falta alguna posibilidad de que los vecinos pudieran expresarse en otras ocasiones. Respetando todas las posiciones, no siempre los grupos políticos, por mucho que le hayamos dado nuestro voto en el momento de las elecciones, pueden erigirse en representantes nuestros permanentes. Algo está faltando para que seamos ciudadanos debidamente informados, sin intereses partidistas, y que podamos, más allá de las fechas electorales, hacer que la actividad política sea más accesible a todos.

¿Hay grupos políticos que nos ofrezcan esa posibilidad para los cuatro años próximos?

viernes, 20 de abril de 2007

No al racismo, sin condiciones




El pasado 19 de abril se logró un acuerdo en la Unión Europea para que la incitación al racismo y la xenofobia sean delito en todos los países comunitarios,” aunque con garantías para aquellos donde la libertad de expresión permita esas manifestaciones”, anunciaba la prensa de este viernes.

No entiendo nada de nada. La libertad de expresión está conjugada con el derecho a ser iguales. No puede estar en oposición un derecho contra otro. ¿No era verdad aquello de que los derechos terminan donde empiezan los deberes? ¿La libertad de expresión puede amenazar el derecho a la dignidad humana que consagra la Declaración de los Derechos Humanos? ¿Hemos eliminado el art 1 de dicha declaración?

Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, y teniendo en cuenta otros considerandos en la misma línea, el artículo 1 de dicha declaración dice: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”, y por si hubiera alguna duda y para dejarlo más claro, continúa el segundo: “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

La prensa nos sigue diciendo que “el acuerdo del Consejo de Ministros de Justicia e Interior incluye la reserva provisional de siete países, algunos de los cuales necesitan la confirmación de sus parlamentos”.

No hace muchos meses también un grupo político propuso en el Parlamento Canario un Pacto contra el Racismo. No todos los demás estaban de acuerdo. Ponían condiciones para firmar dicho pacto. Entre ellas un articulado a añadir a la ley de extranjería con el fin de endurecerla más en torno a los inmigrantes. Otros opinaban que no era el momento. ¿Se pueden poner condiciones para estar contra el racismo, que es la consagración de la superioridad de unos sobre otros, y la condena de unas razas por ser inferiores a los demás? ¿Hay momentos para la igualdad y otros para la desigualdad? ¿Podemos estar haciendo artillería política de cosas tan comunes en estos tiempos tan avanzados que corremos?

La pregunta que me queda es si, estos que ponen condiciones y momentos, son los mismos que propugnan la defensa por parte del Estado de los principios de la Iglesia Católica. Eso sería otra contradicción, tan difícil de entender como las anteriores. Sabemos que uno de los mensajes fundamentales de la Iglesia es el que propugna el Evangelio, de que todos somos hermanos. Por tanto, menos cabe el racismo.

Pues eso, habían eliminado el artículo primero y también el segundo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y yo no me había enterado.

viernes, 13 de abril de 2007

Contra la crispación política


Somos muchos los que comentamos entre amigos nuestra preocupación por la crispación política que se observa en España. Somos muchos también los que nos damos cuenta de que esa crispación está fundamentada en mentiras y medias verdades.


Hay bastante gente que aplaudimos el que exista debate, que puedan defenderse ideas diferentes, que se reflexione en público sobre el mal y el bien, pero somos los mismos los que pedimos que se haga con respeto, sin descalificaciones personales, sin insultos, y, sobre todo, sin negar la legitimidad de aquellos que gobiernan, pues quitar o poner gobiernos es poder del pueblo soberano.


Hay muchas opiniones en los círculos sociales de que mientras estas cosas se plantean a gritos, los grandes problemas sociales siguen sin resolverse.


Los hechos sociales y las estadísticas hablan también. Y nos dicen que el país no está roto ni se han abierto fracturas. Pero que sí pueden abrirse, si el gallinero sigue tronando de la forma que lo hace.


Podemos estar o no de acuerdo con las decisiones del gobierno, pero meter en un mismo saco a jueces y fiscales parece un disparate social, máxime si es protagonizado por gente y grupos que tienen capacidad para en cualquier momento regir los destinos de este pueblo. Y no parece correcto que desde estos grupos se llame a la objeción de conciencia frente a leyes que emanan del Parlamento, esencia y base de un Estado democrático.


Todas estas cosas, dichas de manera ordenada y razonándolas, las han puesto por escrito un amplio grupo de intelectuales españoles impulsando de esta manera un MANIFIESTO CONTRA LA CRISPACION POLITICA, al que todos los que queramos podemos adherirnos por Internet en la web http://www.ddooss.org/documentos/contra_crispacion_politica.htm.


Por mi parte, doy la bienvenida a dicho manifiesto y a las reflexiones que contiene.


Eso sí, aquellos que se sienten afectados y criticados se han molestado con el mismo, lo califican de inoportuno y dudan que sean intelectuales los que lo han escrito y presentado en público. Dudan de todo y de todos, menos de ellos mismos.


La práctica de crispación que se ha originado, basada en la mentira y en la deslegitimación de una decisión popular no me parece tolerable. No se trata solamente de ideas diferentes. Se trata de cosas que no son verdad, frente a las cuales no se puede practicar la tolerancia. Como contra la violencia, tolerancia cero, también contra el enfrentamiento, la mentira y la crispación, tolerancia cero.


Y que se preocupen más por los vecinos. Ahí tenemos las próximas elecciones municipales, insulares y autonómicas. Debería existir una norma moral que diga algo así como no votar al que mienta, al que insulte y descalifique. Posiblemente eso lleve a la abstención. Y, salvo que todos nos quedemos en casa manifestando así colectivamente nuestro malestar, tampoco creo que sea lo más razonable, aunque haya quienes, legítimamente, lo defienden.


Es hora más que nunca de defender la democracia. Conlleva libertad de expresión, por supuesto, pero con el respeto debido a los demás y a las decisiones democráticas. Ya lo advirtió hace tiempo Simón Bolívar: “Por lo mismo que ninguna forma de gobierno es tan sensible como la democracia, su estructura debe ser de la mayor solidez y sus instituciones consultarse para la estabilidad. Si no es así, contemos que se establece un ensayo de gobierno, y no un sistema permanente, contemos con una sociedad díscola, tumultuosa y anárquica y no con un establecimiento social, donde tenga su imperio la felicidad, la paz y la justicia”.
Armando Quintana

jueves, 5 de abril de 2007

¿A quién beneficia la sangre?

¿Estamos todos a favor de la paz? ¿También en estos días de Semana Santa?

La pregunta, por mi parte, no deja de ser una tontería. La paz es asunto de todos los días, y no solo de unos especiales por mucho que acontecimientos históricos importantes se recuerden en ellos.

Pero es que en estos días especiales nos siguen hablando de la importancia de vencer a ETA y el terrorismo y todos los que pueda simpatizar con ella. Líbreme Dios de defenderlos.

Y es que he tenido la oportunidad en dos ocasiones de escuchar y estar de cerca, comiendo con ellos, a dos personas que han sido víctimas del terror. La violencia les tocó muy de cerca y quieren volver a pasear sin miedo por los parques de su pueblo y por el muelle cercano al mismo.

Son vascos, como los demás, que les duele se les esté utilizando partidariamente.

Me han comentado que es como si algunos estuvieran a favor de la sangre porque no son ellos los que la curan y logran eliminarla.

Por eso me ha parecido genial la idea del Ayuntamiento de Ermua. Piden que no utilicen más su nombre para ir en contra de un proceso donde se pueda dialogar, con las condiciones necesarias, con quien quiera que fuese.

Esos amigos míos me han comentado que no desearían que lo que ellos sufrieron y perdieron les vuelva a pasar a otros, y mucho menos a los hijos de sus amigos y conocidos. Y que si para eso hay que hablar con el diablo, que se hable. ¿Qué más da quien fuere el interlocutor? Lo importante es que no se derrame más sangre inútil.

Sé que las cosas no son tan sencillas. Pero la sangre no engendra provecho, si no es para darla a favor de otra vida. Es lo que hacemos con frecuencia cuando se nos pide la donemos.

miércoles, 28 de marzo de 2007

Planeamos para actuar


Los próximos viernes y sábado, últimos de marzo, se reunirán casi 400 voluntarios/as de Canarias para discutir un Plan de Actuación en los próximos años. Son las VIII Jornadas de voluntariado en Canarias construyendo juntos el I Plan Canario de Voluntariado.

Más de un año se lleva en el tema. Se ha pedido la opinión a todos los que trabajan en este sector. De los grupos de trabajo, seminarios, consultas a expertos han salido unos 1.800 folios de reflexiones y propuestas, cuyo resumen se presentará este fin de semana para que los voluntarios/as completen los temas y den su vistazo final.

La necesidad de actuar como voluntarios nace en las personas por la conciencia de sentirse consumidores más que ciudadanos en una sociedad donde lo individual está anulando a lo colectivo.

Para dar respuesta a esa participación social, con lo que lleva de implicación en los ámbitos sociales más marginales, surgen las organizaciones sin ánimo de lucro, con el fin de intervenir en dichos ambientes desde el asesoramiento, la acogida, la búsqueda de integración en la sociedad, etc, siendo imprescindible para su funcionamiento la presencia y acción de los voluntarios.

La participación en la vida social lleva consigo la presencia de los voluntarios en el fragor interno de la sociedad, allí donde se cuecen los logros y problemas –empresa, barrios, enseñanza, actividades lúdicas, etc. – y no solo en una mera prestación de servicios en el interior de la organización social, de manera que éstas mismas se conviertan en impulsoras del cambio social.

Podríamos decir que si hay algo que identifica a los voluntarios y a las organizaciones sin ánimo de lucro es la de ser agentes del cambio social.

En los últimos años ha sido mucho el avance en esta materia y desde ahí han ido surgiendo valores de solidaridad y participación ciudadana. Pero ha llegado el momento de ser conscientes de que no basta la buena voluntad sino que es necesario un apoyo planificado dentro de un proceso, donde sin que los voluntarios/as pierdan su protagonismo social, se impliquen las organizaciones sin ánimo de lucro y las instituciones en coordinar y planificar las iniciativas que día a día van surgiendo en el tejido social.

Existe el apoyo de la Consejería de Empleo y Asuntos Sociales para ello. Está también el apoyo de las múltiples asociaciones no gubernamentales en los diferentes campos de actuación. Toca ahora por parte de los voluntarios/as debatir y hacer propuestas de mejora sobre lo trabajado en este año por muchísimas personas y organizaciones.

Planeamos para actuar, es el lema de estas Jornadas. Ahora solo queda que el cambio de legislatura próxima apoye y potencie lo que muchísimas personas llevan trabajando desde hace mucho tiempo y este fin de semana sellarán formulando lo que podrá ser el I Plan Canario de Voluntariado